Películas para verano

ADVERTENCIA: por motivos de tiempo, este artículo será corto, estúpido y escrito en un rato y con ganas de acabar porque el sillón desde el que escribo da mucho calor y estamos a 40º.


En esta desagradable época del año en que la gente decide, por alguna razón que desconozco, abusar de los diminutivos (cervecita, playita, calorcito, terracita), deseada por unos y odiada por otros (mi caso), es conveniente encontrar alguna forma de evitar y/o combatir el calor como buenamente se pueda. Eso es si eres una persona normal en vez de no uno de esos flipao-summers que están la mar de cómodos y felices a cuarenta grados, tostándose al sol durante horas (¡melanomita!) y sudando todo el día. Supongo que esa gente considera que asfixiarse de calor, dormir mal y dar asco todo el día por culpa del sudor es algo maravilloso, pero en mi caso, y me vais a perdonar, prefiero el otoño y el invierno.
Mis métodos para huir del calor son lamentables, pero es que por desgracia no existen muchas opciones para hacer frente a estas incómodas temperaturas. Da igual que te pasees en pelotas por casa, que te duches cuatro veces al día o te enchufes el ventilador (a no ser que te sobre pasta y puedas permitirte encender el aire acondicionado doce horas al día), porque vas a seguir acalorado y pegajoso. En cambio, el frío es fácil de mitigar: mantas y ropa gorda, ¡ya está!
Mi rutina mientras pasan estos meses infernales consiste en no salir a la calle, a no ser que sea necesario, hasta la puesta de sol. Encerrarme, bajar las persianas, aprovisionarme con jarras de gazpacho, encender el ventilador y dedicarme a consumir cultura en forma de cine, series, cómics y libros.
Y dentro de la categoría cine, existe una serie de películas que considero muy apropiadas para ser vistas en verano. No porque transcurran en esa estación, sino más bien por todo lo contrario. Hablo de películas que transmiten frío. En fin, no sé si a vosotros os ocurre lo mismo, pero yo, cuando veo una película que se desarrolla en entornos gélidos, me contagia un poquito la sensación de frío, del mismo modo que las películas áridas, polvorientas y sofocantes me dan calor, por eso en verano no suelo ver pelis de Sergio Leone.
Las siguientes son tres de esas películas que me ayudan a enfriarme:

EL RENACIDO

El Renacido Krypton Planeta Antequera

Sí, esa película en que un oso le pega una tremenda paliza a Leonardo DiCaprio, luego le escupe, le roba la cartera y se marcha silbando (a partir de DiCaprio, todo lo que he escrito es mentira).
No voy a entrar a valorar los méritos cinematográficos de El Renacido, que para mi gusto son muchos, pero sí quiero cuestionar el Oscar que ganó DiCaprio por interpretar a un tipo hecho polvo, cansado y muerto de frío. Digo que lo cuestiono porque Leo no estaba interpretando una mierda; DiCaprio estaba durante todo el rodaje, literalmente, hecho polvo, cansado y muerto de frío, de modo que no tuvo que interpretar mucho para dar realismo al personaje. Es como si a mí me dan un Oscar por interpretar a un tipo sin vida social y con un trabajo deplorable.
Pero si queremos refrescarnos un poco, no hay nada como ver esta película y sumergirnos en sus imágenes, tan hermosas como frías y húmedas.

LA COSA

La Cosa Krypton Planeta Antequera

Este clasicazo de John Carpenter transcurre en la Antártida, así que ya podéis imaginar lo apropiada que es para combatir el dichoso calorcito que tanto gusta a los flipao-summers. Tenemos un argumento Lovecraftiano (aunque paradójicamente se basa en una novela de otro autor, John W. Campbell), tenemos un extraterrestre letal, tenemos a Kurt Russell con barba y, por supuesto, tenemos toda la nieve y los grados bajo cero que queramos. Quitando la presencia del monstruo asesino multiforme, la ambientación de la película es idílica.

TROLL HUNTER

Troll Hunter Krypton Planeta Antequera

El estupendo mockumentary de André Øvredal sobre un equipo de cineastas que siguen las andanzas de un experto cazador de trolls, nos traslada hasta la gris y gélida Noruega, país que, con sólo escuchar su nombre, hace que se me llene el paladar de salmón y los huesos de frío, y el salmón y el frío son dos de las cosas que más me gustan en la vida, así que algo me dice que sería muy feliz en dicho país.
Creo poder asegurar que en toda la película no llega a verse ni un miserable rayo de sol (perdón, solecito). Eso sumado a las escenas nocturnas que transcurren en profundos y helados bosques noruegos, hace que Troll Hunter sea ideal para olvidarse de estos calores.

¡EXTRA! Películas que NO recomiendo ver en verano:
- Ningún western de Sergio Leone.
- La matanza de Texas.
- Depredador.
- Barton Fink.
- Un día de furia.
- Chinatown.
- Quiero la cabeza de Alfredo García.