Tarantino y eso

He dicho tantas cosas buenas de Quentin Tarantino, quien posiblemente sea uno de mis cinco directores de cine favoritos, que a estas alturas, y hasta que no se estrene su próxima película, no sé qué más decir. Por eso voy a dedicar este artículo a mencionar algunas meteduras de pata del director de Pulp Fiction, y conste que lo haré desde mi más absoluto respeto y admiración. Me gusta tanto su cine, lo he desgranado y alabado tanto, que lo único que me queda por hacer es decir las cosas malas o regulares. Todo sea por hablar un poquito más de Quentin Tarantino.

No he revisado su filmografía para escribir este artículo, de modo que hablo de memoria, lo cual significa que me voy a dejar cosas en el tintero. Pero a bote pronto, las meteduras de pata Tarantinianas más evidentes que se me ocurren están aquí registradas, y si me acuerdo de más, haré un segundo artículo.

- En Pulp Fiction, cuando los sicarios interpretados por Samuel L. Jackson y John Travolta irrumpen en el piso de los jóvenes que han traicionado al gran jefe mafioso, hay un momento en que Jules (Samuel L. Jackson) asesina a uno de los traidores, uno que hasta ese momento estaba tumbado tranquilamente en el sofá. Si prestamos atención (aunque no mucha, porque resulta evidente), de la pistola del sicario no sale fuego ni humo, y en el cuerpo de la víctima no hay señal alguna de herida. Ese disparo consta únicamente de un efecto de sonido añadido en postproducción, nada más. ¡BANG! Le ha disparado aire. Es tan minimalista todo, que la primera vez que vi la película pensé que el sicario no disparaba al tipo del sofá, sino al suelo, para asustarlo e imponer su autoridad en aquella habitación. Y aún me resultaba extraña la ausencia de un fogonazo. Pero no, dispara al chaval. Y no hay sangre, humo ni fuego. Sólo un efecto de sonido. No sé si Tarantino lo hizo a propósito para intentar demostrar algo (la importancia del sonido, quizá), pero si rodase esa misma escena hoy en día, me da la sensación de que sería mucho más explícita (¿habéis visto Django Unchained? Pues eso).


-¡Y seguimos con Pulp Fiction! Poco después del no-disparo de Jules, aparece en escena y por sorpresa un pistolero que la emprende a tiros con los dos sicarios, Jules y Vincent. Pese a que los disparos se efectúan a una distancia de no más de dos metros, el matón no consigue dar en el blanco ni una sola vez, hecho que afecta al resto de la trama, pues Jules da por sentado que ha sido un milagro y, por ende, una señal de Dios. Cuando los disparos acaban, Jules y Vincent descubren que sus cuerpos están intactos y que todas las balas han impactado en la pared tras ellos. Echan un rápido vistazo y, efectivamente, ahí están los agujeros. Pero si nos fijamos, esos agujeros ya estaban en la pared ANTES del tiroteo. Es un gazapo puro y duro, un despiste, no una mala decisión ni nada por el estilo. O eso creo… En fin, nunca se sabe.


En Django Unchained, ya casi al final, nuestro protagonista dispara contra la repelente hermana de Calvin Candie, el villano esclavista interpretado por Leonardo DiCaprio. Si nos fijamos (y, de nuevo, no es necesario agudizar demasiado la vista, ya que está clarísimo), veremos que el cuerpo de la mujer sale despedido hacia atrás al recibir el disparo, pero lo hace en una trayectoria errónea, como si hubiese sido absorbida por la puerta, cuando en realidad el disparo se ha hecho lateralmente desde lo alto de unas escaleras. Y para rematar, disparo e impacto están desincronizados.


Tarantino es un director genial y un guionista brillante, pero en ocasiones parece que ciertos detalles de sus películas se la sudan.

En Kill Bill Vol. 1 tenemos la que posiblemente sea mi ida de olla favorita, porque no se puede describir de ninguna otra forma que no sea así, «ida de olla». Es un detalle absurdo, una broma de Tarantino dirigida a los espectadores. Y aunque este artículo está dedicado a las meteduras de pata, para mí esto no lo es, ya que Kill Bill transcurre en un universo alternativo fantasioso... O algo así. Por poner un ejemplo, no puede ser que Reservoir Dogs o Jackie Brown transcurran en el mismo universo que Kill Bill, y aunque parezca que estoy desvariando, el propio Tarantino ha dicho en varias ocasiones que algunas de sus películas comparten universo y otras no. Por ejemplo, Reservoir Dogs y Pulp Fiction transcurren en el mismo mundo, y tanto es así que un personaje de la primera es hermano de uno de la segunda. Pero Pulp Fiction no comparte universo con Kill Bill. Kill Bill sería la película que verían los personajes de Reservoir Dogs o Jackie Brown si fuesen al cine.
Entonces, si no es un gazapo ni una mala decisión, ¿por qué estoy hablando de esto? Pues porque me hace mucha gracia, ya está. La cosa va de que en la aerolínea japonesa que aparece en Kill Bill, los asientos tienen un hueco para guardar la katana, como si se tratase de un posavasos. Lo primero que leí sobre este punto, era un comentario acusándolo de ser un enorme gazapo. Se preguntaban cómo era posible que una aerolínea permitiese a la protagonista llevar la katana consigo dentro del avión.


Yo también pensé entonces que se trataba de un error, pero tiempo después, revisando la escena en cuestión, me di cuenta de que todos los asientos, TODOS, constan de ese compartimento especial para las katanas de sus pasajeros, porque se da por hecho que en el universo en que transcurre Kill Bill, la katana es una herramienta del día a día tan común como un mechero o un reloj. Así que no es un error, sino algo cien por cien intencionado.