Cuatro cómics, cuatro (posibles) películas

Siendo más que palpable la fiebre de películas basadas en cómics de superhéroes (bienvenidas sean, por mucho que entre cierto sector del público esté de moda odiarlas o ningunearlas), me gustaría hablar sobre algunos tebeos que nada tienen que ver con señores con capa, armadura o poderes sobrehumanos. Tebeos que alguien debería adaptar al cine lo antes posible para que el mundo sea un lugar mejor.
En realidad no voy a hablar sobre los cómics, sino sobre cómo me gustaría que fuesen sus adaptaciones cinematográficas. En otras palabras: este artículo va a ser puro onanismo friki (y mira que odio ese término).

BLACKSAD


El genial cómic español de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido es pura belleza en todos sus aspectos, pero sobre todo en lo que al dibujo se refiere… No me malinterpretéis, el guión es estupendo, puro noir detectivesco sin contemplaciones para lectores adultos, pero el dibujo merece un monumento. Puedes coger cualquier página al azar y pasarte veinte minutos mirándola.
Adaptar esto al cine sería complicado por una razón muy sencilla: sus protagonistas son animales antropomórficos. Eso limita mucho el asunto, dejando sólo dos opciones sobre la mesa:

1- Rodarla en acción real con actores disfrazados de animales, lo cual, para mi gusto, sería un desastre. Por muy buenos y realistas que fuesen esos disfraces, parecería demasiado extraño… Daría mal rollo.
2- Hacerla íntegramente con animación digital. Es la opción más coherente y razonable, además de ser ideal para reproducir en pantalla la estética, el color y la textura del cómic.

En realidad existe una tercera opción: rodarla con actores y obviar que los personajes del cómic son animales con gabardina y pistola. Se podría hacer sin apenas problemas; bastaría con cambiar algunos diálogos que hacen referencia directa a la naturaleza animal de ciertos personajes, y poco más. Pero esto supondría perder la esencia del tebeo, por lo que me quedo con la segunda opción sin duda alguna.
Mi director ideal en este caso sería Brian De Palma… o al menos el Brian De Palma de antaño, el de los 70 y 80; el de Los Intocables de Eliot Ness y Scarface. Pero como estamos en 2018 y el De Palma actual es poco interesante, propongo a Gore Verbinski, que no es santo de mi devoción pero que, al César lo que es del César, con Rango se marcó una de las películas de animación con animales parlantes más interesantes y locas de los últimos años. Y precisamente por lo que hizo en Rango (con Industrias Light Magic a cargo de la animación, claro está), creo que Blacksad sería una película perfecta para él… siempre y cuando cuente otra vez con los servicios de ILM. Porque si cogemos el diseño de los animales de Rango, le quitamos suciedad y lo estilizamos un poco, el resultado sería perfecto para dar forma y vida a los personajes del cómic.

NAMELESS


Escrito por el demencial Grant Morrison, guionista que no suele dejar indiferente a nadie, Nameless puede describirse como un híbrido entre Armageddon, El Exorcista y unas gotitas de Alejandro Jodorowsky. El resultado es tan especial como perturbador.
El cómic, enfocado a un tipo de lector muy concreto, daría lugar a una película enfocada a un tipo de espectador muy concreto. La paradoja de esto es que para sacar adelante esta adaptación haría falta un presupuesto bastante alto, con lo cual no podrían permitirse llegar exclusivamente al espectador minoritario. Eso significaría hacer cambios en la trama para convertir la historia en algo más digerible y apto para el público masivo.
Pero por soñar que no quede, así que vamos a imaginar que deciden poner toda la carne en el asador y adaptar esto como es debido aunque sea un suicidio económico para la productora que decidiese financiar la película.
No se me ocurren demasiados directores que puedan combinar dos elementos tan opuestos entre sí como lo son el presupuesto y la estética de un blockbuster, y una historia densa, extraña y muy, muy compleja.
Creo no equivocarme si digo que Nicolas Winding Refn sería el director perfecto para esta película.

PUDRIDERO


Si hablamos de cómics alejados de convencionalismos, Pudridero, escrito y dibujado por Johnny Ryan, se lleva la palma.
Con un dibujo horrible y casi infantil, pero tremendamente eficaz, y un guión que parece improvisado sobre la marcha (el 95% de los diálogos consiste en insultos, jadeos y amenazas de muerte), Pudridero supone una de las lecturas más asquerosas y divertidas con las que he tenido la suerte de toparme.
Llevar esto al cine sería complicado, casi tanto como en el caso de Blacksad. Primero porque la historia difícilmente da para una película (la premisa del cómic es la siguiente: un peligroso prisionero llamado Carantigua es abandonado a su suerte en un planeta desierto donde sólo hay otros prisioneros en la misma situación que él. ¿El objetivo? Matar para no ser matado. FIN), y segundo porque el diseño de los personajes es tan grotesco e inhumano, que rodar la película en animación real, con actores caracterizados, sería una odisea. De nuevo estamos ante un cómic que pide a gritos ser adaptado mediante animación. De hecho, y de esto acabo de acordarme, YA EXISTE una webserie muy buena que adapta el cómic viñeta a viñeta con una calidad de animación estupenda.
Pero imaginemos que algún demente decide hacer la película en acción real. Habría que tirar de mucho, mucho croma, mucha sangre falsa y mucho látex para recrear las aberraciones a las que Carantigua, el único personaje que se asemeja a un ser humano, debe enfrentarse en ese páramo infernal.
A Carantigua lo podría interpretar Bruce Willis, Ron Perlman o Vince Vaughn, mientras que de la dirección de la película podría encargarse Rob Zombie, a quien estas movidas le flipan.

COMO UN GUANTE DE SEDA FORJADO EN HIERRO


Conozco más o menos bien la obra de Daniel Clowes, por lo que sé que sus cómics no suelen ser, digamos, convencionales. Aún así, Como un guante de seda forjado en hierro está a otro nivel. Es una historia inclasificable protagonizada por un tipo que un día ve una película porno y, por alguna razón que ahora mismo no recuerdo, se obsesiona con encontrar a la actriz principal.
Todo en este cómic es onírico, surrealista y, por tanto, carente de sentido. No hay que leerlo con la pretensión de intentar comprender lo que nos cuenta y atar todos los cabos, porque no es posible; y no es posible porque el autor así lo desea.
Basta con decir que el cómic se basa en una serie de sueños que tuvo Daniel Clowes para entender por dónde van los tiros.
Adaptar esto al cine tiene pros y contras. ¿Pros? Sería una película con un presupuesto muy modesto, ya que la historia que narra el cómic no requiere de grandes alardes ni efectos especiales. ¿Contras? Pocos productores se atreverían a invertir pasta en una película tan marciana. Aunque, pensándolo bien, si David Lynch consiguió presupuesto (y no precisamente escaso) para rodar la tercera temporada de Twin Peaks, que posiblemente sea la cosa más extraña, fascinante y anticomercial de la historia de la televisión, no veo razones para que la adaptación de este cómic no pueda ver la luz y convertirse en un clásico de culto.
Y ya que ha salido el tema, si hay un director capaz de trasladar el ambiente onírico del tebeo, ése es David Lynch. Aunque siento mucha curiosidad por saber qué haría Lars Von Trier con un material así entre manos.